-
00:00 / 00:00

Para ganarle a la aseguradora

¿Qué nos distingue de otros abogados?

En México son muy pocos los profesionistas que conocen la materia de seguros, ya que en las aulas esta materia no existe o es optativa en muy pocas Universidades, por lo cual, los abogados que la ejercemos debimos tener un acercamiento con el sector asegurador y aprender de forma autónoma su nivel técnico-jurídico.

De ahí, que inclusive abogados especialistas en derecho civil y mercantil nos consultan y dejan en nuestras manos sus asuntos, pues los aventurados difícilmente obtienen un resultado favorable.

Así, no nos distingue ser licenciados en derecho para asumir la responsabilidad de este tipo de asuntos, sino el haber estudiado la doctrina jurídica y ejercido profesionalmente ante los Tribunales para poder determinarnos especialistas.

 

¿Por qué no me ayudaron en la CONDUSEF?

A lo largo de la historia, los grandes problemas en México se han traducido en la necesidad de hacer valer la ley buscando encontrar en el Derecho una defensa eficaz contra la arbitrariedad.

Así como resultado de la referida lucha, tuvo origen la Comisión Nacional para la Defensa de los Derechos de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF por sus siglas), cuya creación se ve enmarcada por la crisis financiera más severa en la historia de México acaecida en 1994 ante el eminente descontrol que se tuviera con el manejo y administración del Fondo Bancario de Protección al Ahorro (FOBAPROA), lo que hacía evidente la desprotección de los ahorradores de la banca.

Siendo el año de 1999, se crea al vapor la CONDUSEF, confiriéndosele a la misma plena autonomía para emitir las resoluciones y laudos que en su caso correspondan, sin embargo, en materia de protección a usuarios y solución de conflictos, los procedimientos de conciliación y arbitraje regulados, han resultado notoriamente ineficaces bajo los actuales parámetros de operación, resultando irrisorios los informes de operaciones presentados por la propia Comisión, mismos que para dos mil doce, en materia conciliatoria, precisan que sólo veintinueve de cada cien asuntos puestos a su consideración lograron conciliar, es decir, sólo en el 29% de los casos las Instituciones Financieras llegan a conciliar.

 

Adicionalmente a lo anterior, otro de los grandes problemas de la CONDUSEF son las denominadas recomendaciones, no obstante de tener por objeto el encausar el funcionamiento de las instituciones financieras al cumplimiento de la ley, no poseen carácter vinculativo, es decir, obligatorio, ante lo cual no logran cumplir los fines anhelados, resultando inverosímil que pretenda supeditarse el cumplimiento de la ley a la voluntad de las instituciones financieras, quebrantando con ello el imperio de los órganos de gobierno encargados de la creación, emisión y ejecución de las leyes.

Es por ello, que ante la ineficacia de la CONDUSEF para lograr prevenir el rechazo injustificado de pagos de indemnización y poder obligar a la aseguradora al cumplimiento de sus obligaciones, las aseguradoras se niegan a pagar las coberturas que ampara el contrato de seguro, ya que un pequeño porcentaje de asegurados se animan a demandar judicialmente a dichas instituciones ya sea por desidia, por los gastos que implica el juicio o simplemente por el temor de no poder cobrar nada ante la ineptitud de un abogado que desconoce la materia. 

 

¿Cómo debo actuar ante un rechazo?

Ante una eventualidad y la sospecha de un posible rechazo, es importante consultar un especialista en seguros, ya que el personal de las aseguradoras mañosamente buscan que firme un documento reconociendo una falta en su declaración, la aceptación de una exclusión, el desistimiento de un futuro juicio, etcétera, para no pagarle, y se valen de la promesa de pago para arrancarle dicha firma.

Así que lo importante es no reconocer nada ajeno al siniestro, no firmar nada y DOCUMENTAR todo lo actuado con la aseguradora o la misma niega haber recibido documentación o tener contacto con usted.   

 

¿Vale la pena demandar a la aseguradora?

Al momento en que se contrata un seguro, la intención es proteger su patrimonio o dejarle a su familia un dinero en caso de fallecimiento, por lo que, si bien la indemnización no cubre el daño en su totalidad o no garantizará la independencia económica de su familia, si reduce el gasto de las deudas y recibe más de la mitad de lo que hubiera gastado sin el seguro.

Esto es, si bien el gasto de honorarios de abogados reduce la cantidad a recuperar por indemnización, siempre recibe más del 50% del pago de la póliza pues a la condena de la aseguradora se le suman intereses moratorios, y ocasionalmente gastos y costas de juicio, así como el pago de una garantía. 

Resultando que el no hacer nada no es una opción viable, porque si tenía un coche y se lo roban, tendrá que comprar uno nuevo y endeudarse con un crédito; si se enfermó y no puede pagar su operación, deberá juntar el dinero con el riesgo de que se agrave el padecimiento; si se quemó su casa, deberá reparar poco a poco la misma habitándola bajo condiciones de riesgo; y si no cobra su seguro de vida, no podrá capitalizarse para poner un negocio o pagar una deuda si tiene un plan a futuro.

 

Cliente: ¿Que me garantiza que ganaran mi juicio?

Nuestro Despacho: Nosotros no le pedimos ni un centavo como pago inicial para tramitar su asunto, ¿Usted cree que un despacho como el nuestro ha crecido trabajando gratis y perdiendo los asuntos?

A la fecha no hemos conocido otros abogados en este giro que se arriesguen a trabajar por más de un año sin paga y cobrando por recuperación al final del juicio. 

Si usted gana, nosotros ganamos, si usted pierde, por lo menos no gasto en el juicio ni en abogados. 

Telefono.png
WhatsApp Business.jpg
email.png
Facebook.png
Twitter.png