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  • Victoriem Abogados Especialistas, S.C.

NO TE PUEDEN EXIGIR EL COBRO DE UN PAGARÉ QUE SE FIRMÓ EN BLANCO.


Es común que las personas para garantizar el pago de préstamos, rentas u otro tipo de obligación, solicite de su deudor que le firme un pagaré en blanco y éste al no tener otra opción acepta y firma el mismo.

Lo que desconocen estas personas, es que los pagarés en blanco no son títulos de crédito ya que carecen de un elemento de existencia que le dará otro tipo de calidad al documento, más no la de pagaré.

En efecto, los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación establecieron un criterio, por el cual los pagarés que se hayan firmado en blanco y cuya cantidad fue puesta por diversa persona así como la tasa de interés, no son válidos, porque la cantidad por la que se obliga el suscriptor del pagaré no puede quedar en blanco, sino que debe estar perfectamente especificada en el título, toda vez que el suscriptor debe estar cierto de la obligación que está adquiriendo, pues sólo de esa forma se entiende que se comprometa a pagarla de manera incondicional.

Esto es, no se puede separar la incondicionalidad de la promesa de pago de la especificación de la cantidad en el pagaré, pues el propósito de la norma es evitar que el deudor quede a expensas de que el tenedor legítimo del documento asiente una cantidad que no necesariamente hubiera sido la pactada, generando un estado de incertidumbre jurídica y hasta un estado de indefensión pues dependería de que el deudor pudiera probar que la cantidad asentada no fue la pactada, lo cual en algunas ocasiones sería imposible

De esta suerte no se puede exigir el cobro de un pagaré en blanco porque no existe la voluntad del suscriptor de pagar incondicionalmente una suma determinada, así como la tasa de interés, por lo cual ese documento será cualquier otro tipo de documento, más no un pagaré.

Por lo anterior, Victoriem Abogados Especialistas, S.C., es un despacho de abogados especialistas en derecho mercantil, que le ayuda a defenderse cuando usted ha firmado un pagaré en blanco y el acreedor suscribe una cantidad que no fue la que se obligo y resulta imposible de pagar.